laura-martinez Estamos acostumbrados a tener una gran oferta de ropa a precios muy asequibles. Así que es fácil acabar comprando cosas que no necesitamos y que acabamos no usando.

Pensamos que podemos permitírnoslo ¿pero, es verdad?

 

Una camiseta sencilla ha consumido para llegar a la tienda 2750 litros de agua entre el cultivo de ese algodón y los lavados durante el proceso de fabricación. También han sido necesarios muchos químicos como pesticidas para evitar las plagas en los monocultivo de algodón, cloros para blanquear el tejido, tintes químicos que en una buena parte dejan residuos permanentes en ríos, mares y en la salud de los trabajadores de las fábricas.

En el proceso además se consume energía eléctrica y petróleo para el traslado de los países productores a los consumidores, lo que se traduce en CO2 para la atmosfera.

Y por último, energía humana, de agricultores y de personas que intervienen en la confección y manufactura. Generalmente son mujeres y niños que no perciben salarios que cubren sus necesidades, ni trabajan en condiciones de seguridad e higiene dignas.

Usaremos la camiseta de media unas 10 veces e irá a un vertedero en el que permanecerá cientos de años.

 

Hoy pagamos 5€ por la camiseta, pero el precio lo pagan otros y algunos de esos otros todavía no están aquí, son nuestros hijos y nuestros nietos los que heredarán el planeta. De verdad, ¿podemos permitirnos la camiseta?

 

Está en nuestras manos frenar el consumo y hacerlo más consciente, aquí te dejo unas claves:

 

  1. Si tienes que ir de compras ve primero a tu armario.Sácalo todo, mira bien que tienes. Arregla antes de tirar y deshazte de lo que no usas. Identifica tu estilo, mira qué te pones, y qué no te pones por falta de combinacionesy haz una lista de las prendas que podrían venirte bien para enriquecer tus looks.
    2. Organizar una fiesta “swap”.Con la ropa que no usas y que está en buen estado puedes organizar una fiesta de intercambio con tus amigas. Que cada una lleve algunas prendas y ¡a disfrutar!
  2. Salir a comprar sin dinero y con una lista.Sólo a ver y probar. Ya sé que tenemos poco tiempo, pero funciona de verdad para evitar la compra de impulso. Miras, te pruebas y al día siguiente tu cabeza ya ha hecho una selección con los pies en la tierra. Y por supuesto, introduce en tu ruta las tiendas de segunda mano y las de moda ética (si las hay) de tu ciudad.
  3. Evita comprar tendencia.Dicen que ¡el que se acuesta con la moda, amanece con un esqueleto! La tendencia es basura a la temporada siguiente. La ropa básica y atemporal es mucho más sostenible a todos los niveles. Puedes darle el toque de moda con los complementos.
  4. Mira la etiqueta. Busca materiales ecológicos como el algodón, el lino o el cáñamo orgánicos. El Tencell o Lyoncell es un tejido hecho de madera reciclada y es muy agradable al tacto. La seda Paz o la lana de ovejas tratadas con respeto son opciones sostenibles y saludables. Por lo general la ropa ecológica está hecha de mejores tejidos, así que también es garantía de un look impecable y una vida larga. Es importante que evites las mezclas en los tejidos, un tejido natural con una fibra sintética es imposible de reciclar.
  5. Busca sellos de garantía. El más reconocido es el GOTS que garantiza la procedencia orgánica de la materia prima, también está el de Fairtrade que garantiza un comercio justo o la etiqueta que garantiza que una prenda está libre de trabajo infantil.
  6. Ve a mercadillos eco y de artesanía.Hay diseñadores emergentes brillantes reconvirtiendo prendas y haciendo verdaderas maravillas. Suelen ser asequibles, únicas y éticas. Si no tienes dinero mira, prueba y recopila tarjetas, puedes comprar online después.
  7. Compra por internet.No es fácil decidirse, pero es un músculo que se ejercita y sale mejor con el uso, porque vas conociendo bien tu medida y las marcas. Todas permiten cambios y aunque el proceso puede se más lento, los beneficios valen la pena, porque se encuentran mejores precios o artículos que no puedes conseguir de otra forma.
  8. Salir menos de tiendas y aún menos a los centros comerciales.El shopping se ha convertido en un hábito en nuestras vidas, lo hacemos por aburrimiento y por inercia en las ciudades. Los centros comerciales están diseñados para que compres, para que no pienses y para que actúes desde la sensación de carencia, de no estar a la moda. Antes de ir a comprar ropa por no tener otra cosa que hacer ¡inventa!. ¿Sabes qué es el ocio creativo? Quedar con amigas a tejer, coser, pintar, escribir…. Anímate y da el primer paso proponiéndolo a tus amigas, seguro que te nutre más que traer al cajón otro jersey verde.
  9. Hazte algunas preguntascomo: ¿Realmente es positivo que me compre esto? ¿Está en mi lista? ¿Encaja en mi estilo? ¿Tengo con qué combinarlo? ¿Lo voy a usar? ¿Dónde se fabricó? Son preguntas de bombero pero, cuántas veces nos hemos comprado algo que se ha quedado en el armario muerto de risa.

 

Si quieres profundizar en el tema te invito a apuntarte al curso gratuito “Cómo vestir sostenible y no morir en el intento”. Tendrás acceso inmediato en www.gansossalvajes.com

 

vestirsostenible