Abuelo fuego, abuelo fuego,

cuéntame un cuento que nazca de tus brasas, de tu chispa, de tu ardor, de tu pasión, de tu calor, de tu luz y de tu espíritu.

Y el abuelo fuego me contó:

“Erase una vez un principio y un fin, dando vueltas sin parar….

Y un pensador lo atrapó, recibió una idea y desarrolló una teoría,

una escultora recibió la inspiración y modeló esa bella figura,

el escritor cogió el papel y la pluma y empezó la novela.

Y la fotógrafa con su cámara captó la fugacidad de ese momento en esa magnífica imagen.

Tesoros salen de todos nosotros, tesoros de sabiduría, de creación y de armonía.

Perlas de sabiduría y semillas de belleza nos están esperando. Allí comprensión, aquí experiencia.

El aire lo inspira,

El fuego lo crea,

El agua le da movimiento, emoción y

La tierra le da forma.”

Y todo eso el abuelo Fuego me contó.

 

Lola Ortega