El Atlas, la vértebra superior de la columna vertebral, debe su nombre a la mitología griega. El titán Atlas fue encargado de llevar el mundo sobre sus hombros, igual que nuestra vértebra superior es la encargada en dar sujeción a la cabeza. Cuando el dios Atlas estaba agotado, se dice que el cielo se acercaba demasiado a la tierra provocando un caos total en la tierra. Así, cuando nuestra vértebra Atlas no está en su sitio, también puede provocar un caos total en nuestro cuerpo.

 

A principios de los años 90 el suizo Walter Landis retomó la idea de que una columna vertebral bien alineada da al cuerpo la oportunidad de trabajar de manera óptima. Se centró en el Atlas al darse cuenta de la importancia central que tiene su correcta alineación para nuestra estática, el funcionamiento del sistema nervioso y en cualquier aspecto de nuestra salud.

 

En casi todas las personas se observa una desalineación del Atlas, incluso en bebés recién nacidos. El parto es el primer gran esfuerzo de la vida y es considerado la causa principal de la descolocación del Atlas, aparte de accidentes,

 

 caídas o golpes.

 

Cuando el Atlas está desalineado, afecta también a la parte inferior de la columna vertebral debido a una correlación entre ambas partes. De esta manera, es posible que la pelvis se desalinee, lo que se hace visible en una pierna aparentemente más corta. Parece que casi todos tenemos una pierna más corta que otra, pero en muy pocas ocasiones se trata de una diferencia real entre ambas piernas sino de una inclinación de la pelvis causada por una desalineación del Atlas. Esta falsa “pierna corta” nos indica que el cuerpo ya no está en equilibrio. Aparte de provocar tensión muscular, esto

 puede irritar el sistema nervioso central y causar trastornos del disco intervertebral. En la columna vertebral está toda la información de nuestro cuerpo.

 

La Atlaslogía se ocupa de que el Atlas esté alineado. El ajuste se realiza mediante un impulso energético sin usar técnicas manipulativas ni máquinas. La inteligencia innata decide por sí misma cuál es la posición correcta. Para comprobar el éxito del tratamiento se examina la diferencia de la longitud entre las piernas antes y después del ajuste. En Atlaslogía no se trata ninguna enfermedad ni se realizan diagnósticos a nivel médico. La corrección del Atlas es clave para recuperar la mayor simetría corporal posible y esto puede traer muchos beneficios. Se ha mostrado especialmente eficaz en problemas de espalda, mandíbula, hernias discales, problemas articulares, jaquecas, migrañas, mareos y vértigos.