editorialVerano igual a vacaciones. Verano igual a más tiempo de ocio. Verano igual a momento
para probar cosas nuevas, visitar nuevos lugares, introducirnos en lo desconocido: buscar,
intentar, descubrir.
No siempre es así, pero el tiempo puede ayudar. Tanto el climatológico como el
cronológico, al disponer de más tiempo libre. Sólo falta que nos atrevamos un poquito…
Por ejemplo, a probar algunas medidas anticrisis; a hacer nuestro propio pan; a indagar
sobre el mundo de los dientes o de los masajes; a aprender a escuchar; a descubrir cosas
nuevas sobre el color; a amar desde lo sagrado; a disfrutar de ricos zumos preparados
por nosotros mismos; a leer un poema; a aprender algo nuevo sobre la osteopatía o los
carótenos; a cuidar nuestros ojos… O simplemente a refl exionar sobre cómo la Luna y sus
tránsitos nos afectan.
Éstas son algunas de las propuestas de este número de Energía Vital. Esperamos que las
disfrutéis y que tengáis muy buen Verano.