Todas las mujeres estamos destinadas a despertar antes o después. La energía femenina es como un torrente que no se puede destruir. Tal vez se pueda bloquear temporalmente o adormecer, pero nunca destruir. Como un río cuando encuentra un obstáculo en su camino, encontrará la manera de sortear los obstáculos, encontrará una vía alternativa y, si no le queda más remedio, desplegará toda su fuerza para abrirse paso y seguir su curso.

Es por esto que todas las mujeres antes o después deberán caminar la senda del despertar.

Y una vez que empiezas a caminar de manera consciente, ya no hay marcha atrás. No te conformarás con tus viejos patrones, tu alma no te lo permitirá. Porque en el momento en que le devuelves a tu Energía Femenina el lugar que le corresponde, todo cambia. El paisaje parecerá el mismo, pero serás capaz de apreciar los colores y los matices de forma diferente. Aprenderás a bailar al compás de la música y a adecuarte a sus ritmos, a veces rápidos y trepidantes y más lentos en otras ocasiones. En una palabra: FLUIRÁS.

No te hará falta mirarte en un espejo para saber quién eres. Te bastará con respirar y conectar unos segundos con tu centro de poder para recordar que eres única, perfecta y que tienes un gran potencial dentro de ti.

Recordarás que las mujeres estamos destinadas a hermanarnos, como siempre fue, y no a destruirnos. Sentirás que lo femenino y lo masculino necesitan estar en paz y equilibrio para poder relacionarse de una manera sana y libre.

Entenderás que no hay un sólo tipo de mujer. Te reconciliarás con esa niña interior que quiere jugar y soñar, con tu capacidad de sostener, nutrir y ayudar a los demás poniendo los límites necesarios.

Dejarás salir tu lado más salvaje que defiende la libertad de tu alma por encima de todas las cosas y conectarás con esa gran fuente de sabiduría que posees pero que ignoras tener.

Y cuanto más alineada estés con tu centro, más completa te sentirás sean cuales sean las circunstancias que te rodeen.

Para cada mujer, el camino a seguir hacia el despertar se presentará de manera diferente.  Uno de estos caminos es el que nos brinda la Bendición de Útero (Wombblessing®).

A través de esta maravillosa práctica creada por Miranda Gray  (autora de Luna Roja entre otros libros), la Energía de lo Divino Femenino viaja de forma directa a tu centro energético principal para despertar o equilibrar aquello que esté dormido o bloqueado. Ayuda a sanar esos patrones ancestrales que ya no necesitamos y que hacen que aumente el peso de nuestro equipaje.

Trabaja de manera intensa y profunda pero siempre de una forma amorosa para que puedas sostener aquello que has de integrar o transmutar.

Nos ayuda, en definitiva, a poder ir desenterrando poco a poco ese tesoro que escondimos hace tanto tiempo y que hemos olvidado…nuestra verdadera esencia.

Así como  una madre amorosa es capaz de mecerte y abrazarte para transmitir su protección a la vez que te aparta de aquello que te pueda hacer daño o no te deje crecer, cada Bendición te guiará amorosamente en tu senda personal.

¿Y tú? ¿Has escuchado ya la llamada de tu despertar? Estate atenta, pues esta llamada no podrás escucharla desde el exterior ya que nace de tus entrañas. Céntrate en tu vientre, siéntelo y sabrás cuál es tu camino.

Y si aún te cuesta tener esta conexión con tu intuición, prueba, experimenta pero, sobre todo, SIENTE. Siente tu cuerpo, siente tus emociones, siente la Naturaleza porque aunque lo hayamos olvidado, formamos parte de Ella.

Somos Naturaleza y vibramos con sus ciclos, así que aprovecha la energía creciente de esta primavera para explorar cuál es tu verdad, camina sin miedo a caerte y atrévete a soñar. Deja salir todo tu potencial y deja que esas semillas que llevas tanto tiempo gestando, por fin, florezcan.