Desde los albores de la existencia, los primeros hombres y mujeres tenían un amplio conocimiento sobre los ciclos de la Naturaleza y su influencia en la salud de los seres vivos. Estos hombres y mujeres conocían los valores medicinales de las plantas; sabían que la Tierra tenía todo lo que necesitaban para su subsistencia.

No tardaron en darse cuenta que aquellas de sabor amargo, anisado y mentolado eran beneficiosas para los problemas digestivos, algunas cortezas eran utilizadas para resolver contusiones y bajar la inflamación, otras ayudaban en la cicatrización de las heridas, la reducción del dolor, etc.

Las utilizaban para enriquecer los guisos de las comidas, en infusiones, cataplasmas, aprendieron a hacer ungüentos y bálsamos mezclándolas con las grasas de los animales que cazaban.

Los hombres y mujeres espíritu, añadían algunas resinas y plantas secas al fuego para conectar con la Diosa Madre que todo lo sabe, para que les transmitiera su sabiduría y conocimiento.

Con el paso de los siglos, algunas civilizaciones de la Atlántida y Lemuria, apreciando las exquisitas fragancias de algunas flores, resinas y plantas diversas,  comenzaron a elaborar perfumes. Observaron la influencia que éstos ejercían sobre la psique humana y el estado de ánimo de las personas para corregir desequilibrios emocionales.  Así nacieron los primeros Alquimistas, hombres dedicados al estudio de la astronomía y astrología, las plantas y los minerales, y de cómo todos ellos interferían en el estado de salud.

Este conocimiento fue transmitido a Egipto, cuna de la perfumería que conocemos hoy en día. Allí los Sacerdotes de los grandes templos y escuelas los utilizaban para la sutilización de los cuerpos y para la elevación del estado de conciencia.

En estos momentos de grandes cambios en la vibración del planeta, en los que Gaia ha comenzado a elevar su vibración a quinta dimensión, el poder de los Aceites Sagrados, junto con el trabajo personal con el que cada uno resuene, son una importante herramienta para la sutilización del cuerpo y la elevación de la Conciencia. Ayudando a romper patrones erróneos que llevamos en la mochila heredados de nuestros antepasados. Nos sacan de la memoria colectiva dormida y consumista, conectándonos con nuestra verdadera maestría. Consiguen que los procesos de cambio sean más rápidos y menos dolorosos. Ya sabemos, que lo más sencillo y humilde es aquello que más profundo y sutil trabaja, y más lejos llega en este camino de la transformación.

Este es el legado que nos dejaron aquellos hombres y mujeres a través de lo plasmado en las paredes de los templos, en los papiros,  y transmitido de generación en generación para su elaboración y uso.

Hoy en día puedes encontrar esta sabiduría en los perfumes vibracionales egipcios que se hacen con esta receta y trabajan sobre los chakras físicos, áuricos, los aspectos de lo femenino y masculino y se pueden además personalizar para el trabajo evolutivo de cada persona.

Estos perfumes suponen una herramienta poderosa para este gran momento en la historia de la Humanidad. Todo el Poder de la Naturaleza lo podrás utilizar para dejar atrás al hombre, y convertirnos en verdaderos Seres Humanos.