lolaLos abrazos son sanadores, transmiten el calor y la energía del corazón. Físicamente los brazos y el corazón están situados en la misma franja en el cuerpo físico y eso les confiere esas propiedades tan especiales tanto a los brazos como a las manos.
Un abrazo desde el centro de nuestro corazón, desde nuestra emoción y nuestro sentir puede hacernos hasta perder la noción del tiempo, transportarnos a un estado de bienestar en donde dejamos el tiempo del reloj –tiempo kronos para conectarnos con el tiempo kairos, atemporal, que nos lleva directamente a la paz y el amor.
A nivel fisiológico, en el cuerpo físico se liberan gran cantidad de endorfiAbrazo1nas, las hormonas del placer y del disfrute por excelencia. Las endorfinas nos ayudan a sanar, por eso los abrazos son terapéuticos y proporciona tanto bienestar.
Abrazar es una buena medicina. Aporta estímulo emocional y energía y una buena dosis de amor. La consciencia de cómo nos sentimos es importante a la hora de dar un abrazo, ya que la energía que tengamos en ese momento va a ser transferida a la otra persona y viceversa. La intención también lo es, si nuestra intención al darlos es ayudar y consolar, así lo haremos.
Experimentos científicos han demostrado que el contacto físico y la estimulación física es necesaria para nuestro bienestar emocional. Los bebés prematuros que están en incubadora s crecen más rápidamente si reciben caricias y afecto a través del contacto. En los tratamientos para reducir el dolor y el malestar general se ha mostrado también muy efectivo.
El amAbrazo2or recibido a través del contacto especialmente de los abrazos nos ayuda a conectarnos con la alegría de vivir, de dar y recibir.
Abrazar es una forma sencilla, económica y natural de acercarnos a los otros. Probemos a experimentarlos.
Un fuerte abrazo desde el corazón… y si puede ser desde el lado izquierdo, mejor, así unimos corazón con corazón.