Cómo debemos ubicar nuestra cama dentro del dormitorio es sin duda uno de los conceptos que más preocupan a los consultantes de Feng Shui.

Existen muchas respuestas al respecto. La mayoría son en el fondo ciertas aunque unir todas las propuestas puede resultar complicado ya que es muy difícil que coincidan en todos los casos.  ¿Cómo priorizar la más importante?

El descanso, fuente de salud

En primer lugar, debemos partir del hecho de que la cama es el principal mueble del dormitorio y que su función no es sino la de facilitar nuestro descanso, relajación y, por supuesto, la regeneración de nuestras células.

Numerosos estudios demuestran que un buen descanso es sinónimo de salud física y mental, así que, ¿por dónde empezamos?

Orientación al Norte

En muchas ocasiones hemos escuchado que la mejor orientación es la Norte.

La respuesta está en el electromagnetismo de la tierra. La superficie del planeta está expuesta a dos potentes corrientes, que denominamos Redes Hartmann:

  • Una proviene del Norte y se dirige al Sur
  • Otra proviene del Este y se dirige al Oeste

Nuestras células funcionan como pequeñas brújulas con cargas eléctricas generando un electromagnetismo igual que la tierra.  Por ello, dormir alineados al Norte hará que descansemos mejor.

Con respecto a las otras orientaciones, el Este  nos hace sentir más vitales, la orientación Sur más tensos y la orientación Oeste más desvitalizados.

Ubicación de la cama según nuestra orientación personal

Muchas escuelas de Feng Shui recomiendan a cada persona una orientación específica en función de su energía personal. Para ello hay que calcular el Kua personal en función del año de nacimiento. El resultado será uno de los 5 elementos: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua. Cada elemento tiene unas direcciones afortunadas y otras menos favorables. Por ejemplo, las personas con un Kua de Fuego tienen el Sur, Este, Sureste y Norte como direcciones propicias.

Ubicación de la cama según el Feng Shui de las Formas

Para el Feng Shui, la cama cobra especial importancia por los motivos antes citados de renovación y descanso. No hay que olvidar que pasamos acostados un tercio de nuestra vida, así que mucha de nuestra vitalidad depende de un descanso reparador.

El Feng Shui de las formas es la escuela más antigua y nació como una técnica para encontrar la mejor ubicación a las tumbas de sus antepasados. Posteriormente, se utilizó ese conocimiento para encontrar el mejor asentamiento para las viviendas y, claro está, otros elementos de la vida cotidiana como mesas de trabajo, sofás, fogones de la cocina y la cama entre otros.

Básicamente, el principio de los 5 animales celestiales consistía en disponer de una gran montaña detrás, dos pequeñas laterales y un frente que ofreciese perspectiva del horizonte.

Si hablamos de la cama, deberemos  ofrecer una escena parecida a fin de proporcionar seguridad y protección al durmiente. El resultado sería algo parecido a:

  • Respaldo consistente como una pared, evitando ventanas o estar de espaldas a una puerta
  • Un cabecero, a ser posible de madera o tela que ofrezca un soporte seguro
  • Evitar tener los pies enfrentados a la puerta de entrada o baño
  • Tener un control de la puerta de entrada sin estar enfrentada a ella
  • Evitar estar en el flujo entre la puerta y ventana

Evitar geopatías

Existen muchos casos en los que a pesar de ubicar bien nuestra cama no descansamos, estamos pocos vitales o desarrollamos incluso alguna enfermedad. He conocido a consultantes que no dormían bien en su cama habitual y cuando permanecían un tiempo fuera se encontraban mejor.  Es muy probable que durmamos encima de una geopatía que no es sino una alteración telúrica del subsuelo como un cruce de Redes Hartmann, una falla o una corriente subterránea de agua.

Con ayuda de varillas o péndulo podemos averiguar si hay existencia de geopatías y reubicar de nuevo la cama para evitar estar expuestos durante tantas horas a estos puntos patógenos que nos desvitalizan día a día.

No a todas las personas les afecta de la misma manera.  Normalmente las personas mayores y los niños son más sensibles y propensos a sufrir sus efectos nocivos.

Actualmente, el diseño de las habitaciones nos viene dado de antemano por la constructora y normalmente sólo existe una posibilidad para ubicar la cama así que no debemos obsesionarnos con la orientación, ya que difícilmente coincidirá con el Norte, el Este o la correspondiente a nuestro Kua.  Mi consejo es el de seguir lo que dicta la Escuela de las Formas y evitar por supuesto cualquier geopatía.