Articulo de Carmen Alonso 

Kobido es un masaje japonés con el que se puede recuperar la belleza natural del rostro sin necesidad de cirugía. Se puede decir que es parecido a un lifting facial muy placentero y relajante. Sin embargo, al combinar el masaje de toda la musculatura facial, de cuello y cuero cabelludo con la digitopresión, el Kobido puede utilizarse para el tratamiento de muchas dolencias en un número de sesiones que dependerá de cómo reaccione al masaje cada paciente.

Existen dos teorías acerca del origen del Kobido. La más extendida habla de las emperatrices japonesas que cuidaban con mucho mimo y detalle su aspecto físico, tanto en los vestidos que lucían, como en el rostro y el cabello. Antes de peinarse (otro de los artes japoneses) recibían un masaje Kobido para activar la circulación sanguínea del cuero cabelludo, dar fuerza y brillo al cabello, y mantener la movilidad del pelo y proporcionar resistencia a los peinados. También lo recibían con la intención de mantener la piel más saludable, ya que les ayudaba a reducir las líneas de expresión, manchas y flacidez, recuperar el brillo y elasticidad natural de la piel, favorecer que los tejidos se nutran y oxigenen, etc.

 A nivel terapéutico mediante un masaje Kobido se relaja toda la musculatura facial, ya que también se trabaja con digitopresión en los puntos de acupuntura (Medicina China) que tienen efectos a nivel mental y emocional además de a nivel puramente físico.

La segunda teoría sobre el origen de Kobido viene de la época de los samuráis y cuenta que entre batalla y batalla los propios samuráis recibían este masaje para calmar la mente y poder estar más centrados en el siguiente enfrentamiento. En la cabeza tenemos puntos que pueden trabajarse con digitopresión para dar claridad mental y ayudar nos  a eliminar pensamientos repetitivos y a estar más en el presente.

En definitiva, se puede decir que este masaje tiene efectos tanto estéticos como terapéuticos:

– Elimina toxinas de la piel.

– Nutre, oxigena y recupera los tejidos dañados a través de la circulación de la sangre y la linfa.

– Reduce las arrugas, la flacidez, las manchas, etc.

– Reduce el envejecimiento de la piel al disminuir los radicales libres.

– Es beneficioso en el tratamiento del insomnio y relaja todo el cuerpo, ya que tonifica la energía vital y el sistema nervioso y produce una sensación de ligereza y descanso que se refleja en el rostro.

– Se puede utilizar para tratar el acné, el dolor dental, el bruxismo, trastornos de la garganta, parálisis facial, congestión de los ojos…

Fondo kobido