danyestrellaEsta primavera de 2015 comienza el 20 de marzo después de la luna nueva de Piscis, la segunda del año después de la de febrero, cuando empieza el año Chino de la Cabra, que se corresponde al signo Cáncer en nuestro horóscopo.

Siendo Cáncer y Piscis signos de agua, la primavera llega arrastrada por una oleada de emociones que puede dejarnos descolocados y alterados si no sabemos cómo gestionarlas y transformarlas, en primer lugar en el cuerpo físico.  Prestando atención a lo que sentimos desde el cuerpo físico y actuando consecuentemente logramos vivir en el “aquí y ahora” permitiéndonos todas las emociones sin etiquetarlas como buenas o malas.

El día del equinoccio, justo después de la luna nueva en Piscis, el Sol y la Luna entran en Aries: solo podemos llegar a conocernos a nosotros mismos cuando conocemos y sabemos integrar nuestros lados femenino y masculino. Esto se refleja también en nuestro sistema nervioso central equilibrando el sistema simpático (la acción, el sol, la herencia paterna) con el parasimpático (la relajación, la luna, herencia materna).

Comprendemos que somos la unión (Aries, YO SOY) de dos herencias, la materna (la Luna) y la paterna (el Sol), y que no podemos rechazar ninguna de las dos sino conocerlas y tener en cuenta la influencia de ambas.

El equilibrio empieza dentro de uno mismo perdonando a nuestros ancestros y perdonándonos a nosotros mismos, dejando así de sentirnos separados.  Empezamos a experimentar la UNIÓN dentro de nosotros cuando experimentamos el equilibrio entre estas dos energías, conectándonos con la energía universal.

Este cielo de primavera, donde la mayoría de los planetas se colocan entre Piscis y Aries, nos empuja hacia el conocimiento y la transformación de uno mismo. Esta transformación según la actitud puede ser más fluida y suave, o brusca y puede representar una crisis existencial y material. Podemos superar estas crisis tomando conciencia de los patrones heredados que tenemos que sanar y cambiar. Las emociones estancadas que nos cuesta superar tienen que ver con estos patrones. Una vez que cambiamos la actitud ante el miedo y tenemos la valentía de ver lo que nos impide avanzar, cambiamos nuestra vida gestionando bien las emociones ante las situaciones que se nos presentan.

En el día del equinoccio (20 de Marzo) se genera la energía de la transformación personal y colectiva.  Primero hay que cambiar uno mismo para cambiar algo en su entorno y en la sociedad, dejando una herencia positiva para las futuras generaciones.

Un consejo para esta primavera: sal fuera y respira a pleno pulmón prestando atención a la respiración y a sus beneficios. En este gesto tan sencillo pero tan fundamental podemos experimentar el equilibrio entre dar y recibir, coger y soltar, acción y relajación.  Si lo haces conscientemente te llenará de vida y positividad, y te ayudará a sentir tu propia capacidad de SER.

 primavera