Dany EstrellaEsta primavera empieza con el equinoccio del día 20 de marzo cuando el Sol entra en Aries. El año 2016 aporta por numerología (2 + 0 + 1 + 6 = 9) la energía de Aries (Yo soy o Yo existo) y por horóscopo chino la energía del Mono de Fuego, que se corresponde al signo Leo (Yo quiero ser creativo).
El día del equinoccio el Sol entra en Aries y la Luna está en Leo casi toda la jornada, dándose la energía más activa del año entero. El Sol en Aries involucra la energía de “Yo quiero existir”, lo que hace más urgente la necesidad de manifestar la identidad y la voluntad propia con la posible aparición de crisis existenciales.
Cada cual necesitará definirse por sus propias ideas y creencias, dejando de seguir a otros y chocando con personas que tienen falta de individualidad. El que se conozca poco necesitará encaminarse por sí mismo, mirar dentro de sí, para encontrar su propio brillo interior, su chispa creativa. Cuando aparezca algún roce con otros, en lugar de alimentar el fuego del conflicto, deberemos mirar el aprendizaje que aporta la situación para las dos partes. 
La astrología jugará un papel importante al dar informaciones útiles en este cambio educacional, ya que cada persona tiene su propio camino y su aprendizaje.
La Luna en Leo traerá un despertar femenino muy importante, ofreciendo a las mujeres la oportunidad de concretar la transformación del conocimiento de uno mismo. Se avanzará cada vez más hacia la aceptación de que las dos energías son complementarias. Las mujeres dejarán de complacer a los hombres desde los miedos y los apegos, y aprenderán a conocer su poder creativo único para amar desde la libertad y la aceptación, curando así la educación planetaria. Las mujeres pueden enseñar a los hombres cómo conocer y manifestar sus emociones para compartir juntos el crecimiento personal y de pareja. Cada género cumplirá su papel de una forma consciente y aceptada.

Lastrologia2a cruz astrológica del equinoccio –que nos marcan las líneas del Ascendente al Descendente y del Fondo de Cielo al Medio Cielo– está formada por los ejes Acuario-Leo y Géminis-Sagitario. Acuario en el Ascendente nos da el empujón para mover nuestra voluntad hacia la claridad mental. Una vez que cambiamos la forma de pensar negativamente, quitándonos las obsesiones y creencias que no tienen utilidad (ideas fijas, dudas, inseguridades y juicios hacia mí mismo), llegamos a la claridad mental. Esa paz mental me lleva a la comprensión y la empatía personal y con los otros.
Marte en Sagitario potencia la voluntad de comprendernos a nosotros mismos y a los demás, y en conjunción con Saturno nos empuja a aprovechar con conciencia cada momento de la vida trabajando la pereza y los miedos.

A partir del equinoccio, nuestro camino consistirá en la transformación emocional de los patrones de la infancia sobre la espiritualidad, el amor y la suerte. Según sean nuestras ideas al respecto, así tendremos la energía vital. Esa transformación abarcará por último las tres estructuras del ser humano: física, mental-emocional y espiritual.
Este año los bienes materiales pasan a segundo plano, adquiriendo importancia la conciencia de quiénes somos. Si nos permitimos expresar nuestro ser, generamos autosuficiencia, confianza y abundancia, las cuales se manifiestan en el cuerpo físico sanando la sexualidad y activando la energía kundalini.
Además, cada persona tomará conciencia del efecto de sus palabras aprendiendo a transformar las conversaciones en diálogo consciente. El objetivo es dejar de juzgar, cotillear y opinar sobre cuestiones desconocidas, y empezar a transmitir con palabras lo que cada uno conoce desde su experiencia sentida.
Se sanarán linajes familiares cuando todos curen sus carencias y aporten su granito de arena perdonando desde el amor incondicional. Las carencias aflorarán sobre todo dentro de la pareja, donde el niño herido de cada cual se podrá curar desde una actitud de comprensión y empatía sin juicio.
Las carencias afectivas son emociones bloqueadas que en el cuerpo físico se manifiestan como insomnio, rigidez, dolores, ansiedad y falta de apetito sexual.
El niño interior marca el trabajo de este equinoccio: debemos equilibrar y trabajar nuestros miedos hacia el amor, analizando cuándo nos cerramos y nos bloqueamos. Si hay ilusión de amar y nos abrimos al otro, gozamos de la vida en todos los aspectos, cumpliendo la lección de vida de este año. El nodo norte en Virgo nos da el poder de elegir y transformar nuestra enseñanza sobre el amor. Éste comienza con la voluntad de amar.
Os deseamos que la semilla del amor, que está en cada uno, brote esta primavera, saliendo de la seguridad de la tierra, para florecer y ofrecer su belleza al mundo entero.

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