El 2017 en numerología es un año 1, número que se corresponde a la energía del signo Leo. Todo el año está muy marcado por la energía de Leo: en verano tenemos dos lunas nuevas de Leo y en primavera el nodo norte entra en Leo.

 

En el 2016, año de fuego regido por la energía de Aries y Leo, hemos aprendido a existir por nosotros mismos, a tomar las riendas de nuestra vida poniendo límites. Ha sido un proceso de transformación profunda, dejando caer las máscaras que construimos para ser aceptados y queridos y las barreras que levantamos para no ser heridos. Este proceso ha supuesto cerrar muchas etapas en nuestra vida, dejando atrás todo lo que hacemos para complacer y todo lo que no estaba en consonancia con nuestro verdadero ser. Puede que el proceso haya sido duro y doloroso, pero era necesario para parirnos a nosotros mismos, volviendo a renacer renovados y más auténticos.

 

El 2017 es un año de nuevos comienzos y esta energía de Leo nos ayuda a ser los protagonistas de nuestra vida, sacando a la luz nuestro brillo interior y nuestro liderazgo. Ya es el momento de salir del victimismo y hacernos responsables de nuestra vida, aprendiendo a plasmar y a crear lo que queremos.

 

Leo nos recuerda que, en primer lugar, debemos aprender a querernos más, sanando nuestras carencias de amor. Así podemos abrir el corazón y desarrollar nuestra capacidad de amar. Cuando aprendamos a darnos el amor que necesitamos, podremos conectar con nuestro orgullo y reconocer nuestro brillo interior, nuestra creatividad para luego manifestarlos en el mundo.

 

Este año también está caracterizado por un trabajo importante en las relaciones, trabajo ya empezado a principios de otoño 2016. Necesitamos reconocer y equilibrar la energía femenina y masculina en nosotros mismos para poder tener relaciones equilibradas con el otro. Por esto, es tan necesario el trabajo empezado en 2016 con la energía de Aries y que continúa en 2017 con la energía de Leo de autoreconocimiento y liderazgo, para honrar y reconocer nuestro ser. Si sentimos orgullo y amor hacia nosotros mismos, no buscaremos reconocimiento fuera y nos relacionaremos con el otro desde la plenitud en lugar de desde las carencias y la inseguridad.

 

Para activar esta energía del signo LEO sanando nuestras carencias de amor, os propongo un ejercicio práctico.

 

Buscad un lugar y un momento tranquilo para estar a solas. Preparad en un cuenquito un poco  de aceite base (de almendras o girasol son los más comunes o el aceite que más os guste) con unas gotas de aceite esencial de rosa (si es dificil de encontrar, se puede sustituir por geranio o lavanda). La rosa nos ayuda a sanar las heridas de nuestro corazón y a abrirnos al amor más elevado. Untamos la punta de los dedos en el aceite y empezamos a darnos un masaje muy suave en el centro del pecho, haciendo un movimiento en espiral en el sentido de las agujas del reloj. Es muy importante darnos el masaje con amor, dulzura y suavidad, como si estuviésemos acariciando un bebé. Nos dejamos guiar por lo que sentimos que necesitamos y extendemos el masaje a toda la zona del pecho y del timo haciendo unos circulitos, o simplemente acariciándonos, prestando atención al tacto y a las sensaciones que nos produce. Puede que sintamos resistencia, dolor o insensibilidad. Es normal si hemos estado muy desconectados de nuestro sentir, de nuestro corazón, o encerrados en barreras y defensas para no ser heridos. También puede que despertemos recuerdos o que empecemos a llorar, todo esto es muy liberador.  Este ejercicio, repetido a diario o muy a menudo nos va ayudar a querernos más, a comprender que necesitamos darnos este amor que vamos buscando fuera y finalmente a abrir nuestro corazón a la vida y al amor.

 

Os deseo para este 2017 que podáis manifestar vuestro ser, plasmar vuestra vida con creatividad y abrir el corazón para permitiros vivir el AMOR.