vicenteLa glándula pineal se encuentra en el centro del cerebro. Antiguas civilizaciones como la sumeria y la egipcia ya le rendían culto y la activaban conscientemente con el fin de entrar en otros planos de realidad.

La primera referencia a esta pequeña glándula con forma de piña se remonta al siglo III a.C., mencionada por Herófilo de Calcedonia. Con el paso del tiempo, Galeno fue el que la describió y la llamó “cono de piña”. Fue en el siglo II d.C. Hasta hoy se mantiene el adjetivo por la similitud “pineal”, que significa piña en latín.

A lo largo de los siglos será mencionada y estudiada por diferentes personajes, entre ellos Andrés Vesalio, René Descartes y, ya en el siglo XIX, se abordará desde un punto de vista más científico.

En una ubicación privilegiada, la glándula pineal recibe en proporción más caudal de sangre y con el nivel más alto de energía que cualquier otro órgano del cuerpo.

Por dentro está completamente llena de agua; se la compara con un ojo, ya que su interior está formado por lente, córnea y retina, y además es fotosensible. Con forma de cono, como la retina ocular por la que percibimos la luz y las formas de la realidad diaria, es el ojo interior que nos permite ver otras realidades, cuando se apaga la luz de fuera y se enciende la luz interior.

Descartes la calificó como “tercer ojo” en su trabajo De Homine: hacia el 1633 defendía que formaba el asentamiento del alma, coincidiendo con el pensamiento espiritual budista.

Esa pequeña piña segrega, en el líquido cefalorraquídeo y en el torrente sanguíneo, una sustancia química llamada melatonina, sintetizada a partir de la serotonina, que a su vez se sintetiza a partir del triptófano, un aminoácido.

La melatonina tiene múltiples funciones:

– Es un poderoso antioxidante para el ADN.

– Estabiliza la coloración de la piel y la temperatura.

– Participa en la apoptosis de las células cancerígenas.

– Regula los ciclos circadianos.

– Retrasa los procesos neurodegenerativos.

– Favorece el crecimiento en los niños.

– Está involucrada en las visiones oníricas.

Algunas aves tienen esta glándula bien desarrollada, y así se involucra en las grandes migraciones ejerciendo de GPS y dándoles la ubicación espacial.

La glándula pineal segrega sustancias psicotrópicas, como son las beta-carbonillas y la DMT (dimetiltriptamina). La DMT, químicamente cercana a la serotonina, es una sustancia que se relaciona con experiencias cercanas a la muerte.

La DMT se encuentra en algunas plantas utilizadas para rituales chamánicos en distintos puntos del planeta, así como para tener experiencias transpersonales.

Continuará en el número siguiente.

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