La respiración es un acto automático realizado desde el cerebro. Como no pensamos en la respiración, ignoramos que pueden darse tres tipos de respiración: diafragmática o abdominal, torácica y clavicular.. Dependiendo del estado de ánimo en que nos encontremos, realizamos un tipo de respiración.

El diafragma es un gran músculo que separa la caja torácica del vientre. Cuando estamos estresados, el diafragma se moviliza de forma inversa hacia el tórax, alterando la circulación sanguínea, la digestión, la movilidad de la columna vertebral, la zona ventral y las caderas.

Durante la correcta respiración, el diafragma empuja los órganos situados en el abdomen hacia la pelvis, aumentando la presión abdominal y estabilizando la columna vertebral, actuando como un “airbag”. Las personas que no respiran con el diafragma, sino que utilizan las clavículas y las costillas, gastan una gran cantidad de energía, encontrándose cansados y soñolientos al final del día. La respiración diafragmática relajada y profunda aporta mayor cantidad de oxígeno al cerebro proporcionándonos una gran estabilidad emocional y alegría. 

El maestro de yoga Swami Paramtej, creador del “Arte de vivir”, dice que aprender a respirar es la clave para encontrar la felicidad. Swami consigue en sus cursos que sus pacientes dejen de fumar. Además, enseña a manejar la ira y a dominar la violencia. Algunos de los reclusos tratados por él han creado grupos de respiración, practicando esta técnica dentro de la prisión.

Ejercicio para respirar bien 

Acostarse boca arriba de forma cómoda con una mano colocada sobre la zona del estómago. Cuando tengamos práctica, también podremos hacerlo de pie. Puedes empezar realizando algunos suspiros que te harán tener la necesidad de respirar profundo. Intenta llevar el aire a la parte baja de los pulmones. Retén el aire manteniéndote relajado y nota como tu mano se eleva al hincharse el vientre. Cuando sueltes el aire, tu vientre comenzará a deshincharse igual que un globo y tu mano bajará. Quédate relajado, sintiendo como si estuvieses vacío y cuando tengas la necesidad de volver a inspira, hazlo. Este ejercicio estimula al sistema nervioso parasimpático, produciéndonos una gran tranquilidad y relajación. Podemos realizarlo cuando tengamos la necesidad de hacerlo o bien podemos practicarlo como un hábito.