lolaLos ciclos de la vida nacimiento, muerte y renacimiento se producen en todas las situaciones de la vida. Siempre hay un inicio o nacimiento de una situación, un fin o muerte de la misma para dar lugar a una nueva situación o un renacimiento.

Se trata de las etapas naturales de cualquier hecho o evolución en la vida. Cuando nos apartamos del entendimiento natural de este ciclo vital y nos apegamos a las situaciones o personas y no terminamos los ciclos, sufrimos innecesariamente, nos perdemos el aprendizaje del proceso y retrasamos el inicio del siguiente ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento. De alguna forma nos quedamos atrapados en “repetir situaciones”. Es cuando decimos “a mí siempre me pasa esto” o “siempre me pasa lo mismo”.

Propongo cambiar el enfoque de la situación. Y si pensamos “¿por qué me pasa siempre esto?”. Por ejemplo, ¿por qué me enfado con mi madre, discuto con mi compañero de trabajo, me peleo con mis amigas?; o ¿qué es lo que hago yo para que siempre me pase lo mismo? Cuando nos hacemos esta pregunta estamos asumiendo nuestra responsabilidad en los acontecimientos de nuestra vida, de mi vida, y así, al plantearlos como un problema, también estamos de alguna forma buscando la solución.

También nos puede ayudar el preguntarnos ¿en qué fase del ciclo me quedo atrapado?, ¿me cuesta más trabajo iniciar una situación?, ¿me cuesta más trabajo despedirme de algo? (un trabajo, una persona, de una característica de mi personalidad que no me gusta) o ¿me cuesta más la etapa del renacimiento: entender que algo ya ha terminado y la vida me trae algo nuevo?

Lo bueno es darse cuenta de que si queremos cambiar algo, es decir, renacer a una situación, hemos de dejar que algo viejo muera, algún hábito, costumbre, creencia o quizás varias.

Entender este proceso de los ciclos de la vida nos aporta una gran consciencia para avanzar en el proceso de crecimiento personal y aprendizaje. Podemos aplicarlo a muchas situaciones de nuestra vida, buscadas y elegidas o no, como la  muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo por despido, la separación de la pareja no elegida directamente.

Cada uno de estos ciclos o etapas tiene siempre un tiempo para vivirlo, asumirlo y aceptarlo. Ese  tiempo será el que cada uno necesite y decida, pero siempre comprendiendo que tanto en los mejores momentos como en los peores “esto también pasará”. La vida es un continuo cambio.