En estos momentos de caos planetario, los corazones se preparan para acontecimientos venideros que inspirarán la futura historia de la Humanidad. Entramos en la Era de los dones y las capacidades. Una etapa enriquecedora para el ser humano, llena de responsabilidad y eficacia, que nos devolverá el estado de bienestar y el respeto perdido por nuestro planeta.

 

Las personas buscan tesoros lejos de ellas sin ni siquiera vislumbrar que, el Gran tesoro lo tienen más cerca de lo que imaginan.

 

Caminamos por la Era de la libertad y el desafío espiritual. Somos un diamante en bruto ¿esperando a ser pulido?, ¿esperando a que llegue el Gran Maestro y haga el camino por nosotros? El Gran Maestro eres tú. Reconoce tu Esencia, la luz Divina del interior, y sal a recorrer el sendero marcado por las semillas de lo Sagrado.

 

La nueva vibración que está acogiendo el Planeta es la Puerta Grande de las oportunidades y liberación de las sombras. Enfréntate a tus miedos y bloqueos, fantasmas y acontecimientos del pasado que te arrastran, una y otra vez, hacia la prisión del abismo y la desesperación del “no avanzar”. Si te entregas con arrojo y optimismo a los retos que tu alma propone para tu evolución, tendrás la oportunidad de recibir los frutos merecidos.

 

Estamos iniciando un período de 7 años donde se nos dará la oportunidad de recibir. La abundancia y prosperidad estarán esperando que llegues a abrazarlas con una sonrisa en el rostro. La valentía del corazón y la fuerza del espíritu harán que por fin emprendas el auténtico camino que te conducirá hasta tu cáliz dorado.

 

Es momento del perfeccionamiento. De brillar como auténticos diamantes. Un trabajo personal que traerá de nuevo la reconexión con la Tierra. El amor por la naturaleza nos hace grandes. Formamos parte de “ella” y no somos conscientes realmente del papel que juega en nuestras vidas. Porque cuando naces, llegas a casa de tu madre, ¿verdad? Tu madre te recibe, te cuida, te alimenta… Bonito y amoroso, ¿a que sí? Pues así es nuestro planeta con nosotros. Un constante dar, dar y dar. Tres veces perfecto con todos nosotros. GRACIAS.

 

Desde el corazón,

Zenya