La alergia se debe a una respuesta exagerada de los sistemas de defensa de nuestro cuerpo frente a sustancias que son inofensivas para la mayoría de las personas. Estas sustancias habitualmente son: el polen de las plantas, el polvo, el moho, los pelos de los animales domésticos (gatos, perros, pájaros), alimentos, medicamentos, picaduras de insectos, productos domésticos, etc.
Según los estudios realizados por el equipo médico de alergología del Hospital Universitario de Madrid, dirigido por la doctora Santaolaya, el 40% de la población española padece alergias. Las causas principales son factores genéticos y ambientales, principalmente la contaminación de ambos en las grandes ciudades. Las partículas de polen son recubiertas por el humo desprendido de los tubos de escape de los vehículos, haciéndolas más alérgicas para las vías respiratorias. La disminución de la lactancia materna es otra de las causas de las alergias a la leche ya que el calostro materno posee factores que aumentan el desarrollo del sistema de defensas. Asimismo, el aumento de aditivos y conservantes en los alimentos se presenta como otra de las causas relacionadas con las alergias.

Salomon Sellam, especialista en medicina psicosomática, indica que las alergias son provocadas por situaciones que no aceptamos o que despiertan en nosotros recuerdos de emociones olvidadas. Es decir, el cerebro guarda en el inconsciente una situación conflictiva que nos causó daño y dolor. La alergia al polen de las flores puede recordarnos la muerte de un ser querido con las flores colocadas sobre el féretro. La alergia al pelo de los perros puede tener relación con la pérdida en un accidente de un perrito, al cual adorábamos en nuestra infancia. La alergia al polvo de la casa puede proceder de la no aceptación del medio en que vivo y por eso cada vez que entro en casa mi nariz se congestiona y mis ojos se ponen rojos. Cuando no aceptamos el envejecimiento, la soledad y la evolución natural de nuestros familiares, incluso de nosotros mismos, nos volvemos alérgicos al frío.
Para Salomón las alergias se pueden sanar volviendo a revivir el recuerdo dentro de nosotros, consolando a ese niño, adolescente o adulto interno que llevamos dentro y que se sintió herido y bloqueado. Debemos perdonarlo y perdonarnos.