La energía lo define todo. Las relaciones también dependen de la energía, de cómo se crea por cada persona de forma individual y de la manera en que esas energías resuenan la una con la otra en una relación, ya sea de amistad, de trabajo, de familia o de pareja.

 

La vibración puede manifestarse como positiva o negativa en tu vida. Ésta vibración afecta a tu cuerpo, a lo que eliges sentir, a quién atraes a tu vida y a lo que eres capaz de lograr. Hay que tomar responsabilidad sobre nuestros comportamientos, nuestras actitudes, sobre la gente a quien atraemos en el camino y las situaciones que se nos  van dando.

 

En las relaciones, actuamos como espejos y tenemos resonancia con las personas que tienen emociones similares. Lo mejor sería conectar con los demás a través de las altas vibraciones, conectar con quien es bueno para nosotros. Lo que atraes es la energía que vibra en ti. Esa energía se transmite a través del cuerpo, enviando señales que reciben los demás, conduciéndolos muchas veces a conclusiones erróneas sobre ti sin que tú sepas por qué.

Podríamos hacernos las siguientes preguntas:

¿Qué es lo que atraigo y no me gusta?

¿Qué es lo que me hace sentir a disgusto?

Se puede buscar en las relaciones de pareja o dentro de uno mismo. Nadie es perfecto, todos tenemos debilidades pero buscamos lo que se suele repetir como un patrón en nosotros.

Todas estas vibraciones negativas que pueden estar interfiriendo en la consecución de nuestras metas pueden liberarse de una forma consciente y con desarrollo personal mediante la liberación de Emociones Atrapadas y el Muro del Corazón.

Ejercicio para practicar en tu día a día

Cada vez que veas que algo te puede afectar, tómate el tiempo para preguntarte 3 veces desde el corazón: “¿Es ésto realmente tan importante?” Date tiempo entre una pregunta y la siguiente, seguramente llegarás a la conclusión de que no es tan importante. De esta manera podrás sentir más en positivo y atraer esa misma vibración hacia ti.