pedroEn sánscrito, Tada significa “montaña” y Tadasana es, por tanto, la “postura de la montaña”.

Se trata del punto de partida para construir posturas o asanas de pie en Yoga, y también del Saludo al Sol. Sin una buena montaña, que nos dé base, firmeza, estabilidad, es complicado realizar un trabajo óptimo en ese grupo de asanas.

La postura que nos ocupa ayuda a alinear la columna y todo el cuerpo, disminuyendo los dolores de espalda. Mejora el tono de los músculos en general, pero especialmente los de las piernas, glúteos y abdominales. Combate la ciática y los efectos de los pies planos. Si bien se desaconseja ante dolores de cabeza, insomnio, mareos o presión arterial baja, en el resto de casos su práctica continuada, con una respiración regular, reduce el estrés y facilita la concentración.

tadasana

Construir la postura

Lo primero que buscamos en Tadasana es enraizar a través de los pies. Para ello nos podemos fijar, como decimos en el argot, en las bolitas que están debajo del dedo gordo y del meñique, a un extremo del metatarso, y en el talón. Estos tres puntos de apoyo forman un triángulo que imaginamos bien fijo en el suelo, con los pies juntos o paralelos, separados como máximo el ancho de las caderas.

A continuación, nos centramos en las extremidades. Tanto piernas como brazos están muy activos. Eso hace que sujetemos tobillos y rodillas, por un lado, y que brazos y costados se alarguen, por otro. Los dedos de las manos apuntan hacia el suelo, de manera que éstas se encuentran estiradas y trabajando, desde la muñeca hasta la punta de los dedos. Los hombros van ligeramente hacia atrás, con una actividad que nace en los pies en dirección a la coronilla.

El último punto de atención importante es la columna vertebral. Se desprende de lo anterior, pero no obsta remarcar que en Tadasana la espina dorsal se mantiene recta, en una línea que va desde la primera vértebra cervical, el atlas, hasta la base del coxis. A ello contribuye llevar el mentón ligeramente hacia un pecho que se abre, sin dejar que las costillas bajas se disparen.

Mirando hacia delante con la cara relajada, la postura de la montaña estará bastante conseguida.

Fondo YogaTadasana es fundamental en Yoga para elaborar posturas de pie, pero puede llevarse a cabo por sí misma, por ejemplo, de 30 segundos a un minuto cada día o en cada práctica. Es también una referencia útil en otro tipo de asanas. Así, podemos hacer la postura sobre los hombros o Sarvangasana con “pies de Tadasana”, y la misma expresión se emplea antes de entrar en Paschimottanasana u otras flexiones. Elementos de la montaña como la columna alineada, actividad en piernas, etcétera, son además recurrentes en diversas posturas.

Trabajar Tadasana de manera regular nos da pautas incluso para nuestra educación corporal en el día a día. ¡Cuántas veces no andamos con los hombros caídos o nos sentamos con la espalda encogida! ¿Nos fijamos si al caminar nuestros pies se abren hacia fuera o apuntan hacia dentro, en lugar de avanzar en paralelo? Tadasana nos invita a revisar todos estos aspectos de la conciencia postural. Porque una buena montaña siempre nos llevará más alto y más lejos.